martes, 20 de noviembre de 2012

Presencia En El Contact (Aporte Teórico)

En este pequeño artículo, relacionado con el taller del pasado domingo, repasaré las principales ideas teóricas que se trabajaron en el. Para aquellos/as que estén interesados/as en el aspecto más filosófico y profundo del Contact Improvisación, llevado hacia la presencia.

Respirando la presencia. En este ejercicio nos sentamos mirando a los ojos de otra persona, mientras respiramos por la boca. La respiración por la boca activa los centros inferiores del cuerpo, los chakras más físicos. Estar ante la mirada de otra persona activa nuestra presencia, ya que estamos ante un testigo de nuestra existencia. Respirando de esta manera, nos volvemos cada vez más presentes, sobre todo si realizamos este ejercicio durante un largo tiempo. Esta dinámica viene del Tantra.

Tomando conciencia del movimiento esencial. Cuando realizamos movimientos pequeños y ponemos toda nuestra atención e intención en ellos, logramos dos objetivos. Por un lado alcanzamos la máxima expresión con el mínimo movimiento. Y por otro vamos accediendo, poco a poco, a nuestra máxima capacidad de movimiento esencial. 
Cuando logramos frenar la impulsividad nos acercamos a lo intenso. En el Butho está la idea de que nuestras emociones se mueven un metro, pero el cuerpo solo se mueve un milímetro. Trabajando los movimientos pequeños, con intensidad, podemos acceder a estos registros de gran intensidad con mínima acción.

Empujar el mundo y sentirlo vivo. Cuando empezamos a gatear compartí la idea de que no levantamos el peso de nuestro cuerpo, sino que empujamos el mundo hacia abajo. Al presionar el suelo, nuestra fuerza viaja al centro de la tierra y, en reacción, nos devuelve una fuerza de igual magnitud pero con sentido contrario. Empujamos al mundo y en consecuencia el mundo nos empuja a nosotros. 
Por otro lado estaba la idea de gatear acariciando el suelo, como si fuera un ser vivo. Considerar el mundo como ser vivo nos ayuda a bailar sobre él con mayor consideración, como si se tratase de la espalda de una gigantesca ballena y estuviésemos interactuando con ella. 

Rodando con lentitud. Esta idea consiste en estar completamente presente en el movimiento que se lleva a cabo, sin tratar de llegar a ningún sitio, sin metas, ni objetivos. Poner la máxima atención en el movimiento, sin pensar en nada más, concentrados al máximo en el ahora. Esto lleva a la presencia, mientras se practica.

Pequeña danza. Cuando estamos de pié, con el cuerpo relajado, podemos tomar conciencia de que nuestra posición vertical es antinatural. Es como un lápiz que se sostiene de pie sobre una mesa. Para conseguir este precario equilibrio es necesaria una continua corrección postural, que se hace de forma automática e inconsciente, en nuestro centro y nuestros pies. En este ejercicio tratamos de tomar conciencia de estas correcciones en el equilibrio y poco a poco de relajar este control, para así dar espacio al desequilibrio.

Centros comunes en movimiento. Usando vasos de plástico, para representar los centros, trabajamos la escucha del centro imaginario que surge cuando dos cuerpos bailan sin estar en contacto. Existe un centro, invisible y común, que conecta los bailarines como un cable elástico, que hace que jueguen a alejarse y acercarse, con un punto atractivo en común.

Espirales en movimiento. La mayor parte del tiempo los movimientos del contact tienen forma espiral, pues es el camino de menor esfuerzo en el que se conectan dos cuerpos. De igual manera, el centro, común e invisible, que aparece entre dos cuerpos que bailan, viaja con un recorrido en espiral, que puede ser 'escuchado' si se presta la adecuada atención. 

Frenar la mente. Una de las ideas que más me impactó de Daniel Lepkoff es el concepto de que 'cuanto menos piensas, más tiempo tienes'. En este punto hicimos un ejercicio para tratar de frenar el pensamiento, activando la respuesta automática del cuerpo. Pues en el estado de no-mente, tenemos mucho más tiempo para vivir la danza, para sentir el momento y así encontrar el camino...

Trabajo a la pata coja. Buscamos la danza desde el equilibrio precario. Para sentir la idea de que, en el contact, el movimiento nace del desequilibrio natural. Y, que una vez escuchado, se convierte en el camino sobre el que fluir hacia una danza con otro cuerpo. 

Comentarios variados. Durante el Round Robin y la Jam, surgieron comentarios sobre ciertas tendencias, que son importantes a tener en cuenta. Estos fueron algunos de ellos:

         - No se agarra. Ni al cargar, ni al querer sugerir un movimiento. En el contact no se agarra, es peligroso.
         - Nadie lleva. No hay que llevar ni ser llevado, hay que escuchar, eso es Todo.
         - Si cargas, levanta la cabeza. Si tienes una persona sobre tu espalda y bajas la cabeza la tiras al suelo. Esto es peligroso, si tienes a alguien sobre ti: levanta la cabeza.
         - No hay ningún lugar al que llegar. El ímpetu nos lleva al movimiento continuo pero a veces es necesario frenar el ansia de movimiento y pararse a escuchar. 

Este es el resumen teórico del taller de este pasado domingo. Espero que haya sido fructífero para todos los participantes. Después de un trabajo de este tipo son necesarios algunos días para integrar la experiencia y empezar a sentir los efectos. Así que invito a la paciencia. El cuerpo ha tomado nota de cada movimiento y se ha alimentado con ello. Este artículo va dirigido a la mente, para que también se enriquezca, con el fin de que el crecimiento sea íntegro y completo. 

Recuerda: haz lo que quieras, pero con presencia


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